Tus equivocaciones crónicas
me vuelven tu malquerida.
Tus pasos distantes; mi caminante
te acercan a mi soledad.
Tus palabras, producto de venenos dulces
te vuelven torpe
y a mi malquerida.
Pero perdono tu inocencia madura
por que he conjugado nuestro pasado,
he dejado volar los rencores
y el dolor de mis heridas, para volverme tu malquerida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
malquerida y bienformada...¡
Publicar un comentario