viernes, 8 de enero de 2010

Sidéreo

…Y regrese a la escritura
porque no hay otra forma de decirte mis dolores y decadencias,las letras se tornan en canciones de suplicas silentes.

Aventajando mi estado consciente

te escribo para ser un florilegio de tus amores

y escapar de tus perfidias.

Te deletreo las silabas de mi apego malsano.

Te cuento en historias azules y purpuras

porque mi mundo esta hecho de cielo y sangre coagulada.

Te leo mis historias ocultas

y te invito a mis párrafos amorfos

para no escuchar la escoria de tu presencia negada.

Te redacto en mis versos menguantes,

te invento en un ciclo lunar literario

para verte renacer en mi crepúsculo

hasta tu regreso efímero y zodiacal.




miércoles, 6 de enero de 2010

Tu cuello violeta entre la noche

Patricia Diaz Bialet

Como la poderosa anémona de la vigilia.
Como una púa perpetua tatuándote tus mejores muslos.
Como la serpiente enemistada de la selva
te atrapa mi cardumen infinito,
mi nalga abierta,
el ruido tempestuoso de mi aire viciado.
Te atrapa solamente con la punta de sus piernas
mientras los curiosos caen como velas absurdas.
Tu piel de escamas de lobo.Tu cuello violeta entre la noche.
Tus manos enormes cediendo paso en este lago leve de
mi cuarto.
Cuando te encuentro siempre finjo ser inocente.
Sin embargo te atrapo cadenciosamentecon lenguas tenaces,
con mi filoso jadeo de ermitaño,con mi camisón de seda verde.
Te atrapo en el sinuoso paraíso infame del sexo.
Porque hacerte el amor es parte de mi rito
como lamer el espacio vacío en tus rodillas
o conquistar los nudos de nuestro pasado inservible.
Hacerte el amor es parte de mi fuerza.
Todo bajo la antorcha muriendo.
Todo por sobre los otros.
Por sobre la noche ácida de mi vida.
Mejor pensar que los osos temibles de la infancia no vuelven.
Mejor hacerte el amorcomo la reina exiliada
y tocar tu hueso absoluto
y traerte hasta mí.
Animal desatado en mi tormenta.
Bestia infiel rejuveneciendo en mi cama.

Fobos


“Tu cuerpo fue la guarida favorita de mi cuerpo” Enrique Bunbury
Estoy cerca de ti como Fobos,
te exploro a pesar de mi muerte inminente.
te pretendo como refugio estelar,
Como esfera de Hill,
me atrapas,
me atas a tu orbita como luna irregular y
mis manos ahora se amoldan a tu cuerpo.
Espiral mortífera,
gravedad corpórea.
En luna llena invado tu cielo,
me expando en tus brazos,
giro cada vez más rápido
más cerca de tu eje: te miro sin temor,
aunque mi fuerza y la marea cumplirán la predicción:
Desapareceré como Deimos
y te quedaras como el planeta rojo intenso: Sin luna y sin mí lastimado amor
.

Histrix

Ya decidí mi final contigo:
Se parece al olor después de la lluvia
A la brisa salada del mar circundante
Al sabor del whisky en tus labios
Al naufragio de mi voluntad que sucumbe ante tu tacto.
Marea de ira ante mi debilidad,
mis manos prensiles te dejan fluir hacia el olvido.
Me alejo de tu sombra con renuente insistencia
A la velocidad que impone el dolor,
con el juicio a punto de corromperse
con lagrimas negras de asfalto
(como las de tus ojos móviles).
indiferencia azul entretejida con la falacia del amor
y mi necedad por cabalgar contigo
hacia ningún destino
tan cerquita de un desenlace inminente.